El mal escritor sabe, de alguna manera, que lo es, y tiene por ello una indudable mala conciencia. (...)Sentado en el suelo, con la cabeza entre las manos, cedo al acoso del recuerdo. Luego me levanto, aderezo los órganos del muñeco, me dirijo finalmente al estanque de los patos, los contemplo chillar y pelearse entre sí. En cambio, ellos no me miran. Vuelta al pabellón: otro loco mastica su bata. (...)No, la locura no es una enfermedad. No son locos, sino enloquecidos. (...)
Todo hombre es en sí un continente, no una isla. El deseo del hombre es deseo del otro. Por ello cuando alguien cae, caemos todos con él. Por ello ninguna tragedia es concebible en solitario, llovida del cielo. Es más, la soledad es imposible: está poblada de fantasmas.
Y viceversa, de mi tragedia tu oscuridad emana. No eres un hombre, estás marcado por la oscuridad. Por no haberte arriesgado a perder el sentido, he aquí que careces de él. Lo dijo Derrida: "Todo poema corre el riesgo de carecer de sentido, y no sería nada sin ese riesgo". (...)
Si los demás no se comen el tarro, es problema suyo. Que no entren en el bosque de la noche. Desde el principio supe que no había salida. Que no usen mi torpe biografía para juzgarme. La literatura no es un modo de vida.
cómo, cuándo y por qué son demasiadas preguntas para hacerle al destino ...
la culpa es un invento muy poco generoso y el tiempo, tremendo invento sabandija será que será suficiente con que uno elija porque sino la buena fortuna pasa de largo ...
y vos tan orgullosa nunca me avisaste que tal vez fuiste mía aquel verano ...
En todas las carreras, en cualquier actuación humana, el grado de implicación es determinante del grado de profesionalidad. Hay médicos que se quedan siempre varios minutos más en la consulta, aunque no les toca. Hay camareros que te traen una botella de agua, aunque no es su mesa. Hay personas que siempre están dispuestas a hacer más.
Sí que existen las palabras mágicas, pero no son mágicas por sí mismas, las hacen mágicas las personas que las escriben o las pronuncian y la forma en que lo hacen.
Por muy extraño que parezca, el ser humano es autoconsciente: quiero con ello decir que un mal escritor sabe que escribe mal, y ello que Herman Broch creía que los malos escritores no son sólo malos escritores sino delincuentes, y todo hombre escucha en la sombra el pito tragicómico de Calígula, como una llamada a una posteridad que no existe, y que es sólo la página escrita para nada y para nadie, mientras en el horizonte se escucha la clepsidra y el tiempo pasa en vano. (...) Y es que el odio es otra palabra más del amor, porque se odia al que no nos quiere; y es de esta forma que el poema es siempre una venganza, una venganza contra todos y contra nadie, una venganza para nada y para nadie, porque estamos solos y estaremos solos hasta la muerte, la única promesa cumplida. Mientras, llueve sobre el poema y la ceniza escribe mejor que yo. (...) Dicen que Poe escribió en una noche febril cuarenta críticas contra sus contemporáneos; mientras el cuerpo repetía -significando insistencia- la R de nevermore, y unas palabras se posaban sobre el busto de Palas Atenea.
(1997 LMPanero en Acerca de los malos escritores.)
+++ y es que hay metáforas más reales que la gente que anda por la calle..
Sus lágrimas se confundían con las mías. No habíamos estado en una fiesta parecida. O, por lo menos, nadie lo recordaba. El fuego central y las cuestiones acechando como puñaladas en la oscuridad. Ojos que miran, almas que aguardan. Todo en su lugar. La ceremonia de las lágrimas comenzó con un silencio ritual, pero pronto se oyeron los primeros sollozos contenidos. La contención no duraría mucho. Hubo un tiempo en que las mujeres lloraban y los hombres hacían la guerra. Era el tiempo de la Decepción a lo grande. Más tiempo pasó y unas y otros olvidaron para que todo pudiera volver a comenzar. Sus lágrimas se confundían con las mías.