-vivir despacio pq el tiempodepende de la velocidad y no al revés-
+++ - y me prometí después de eso cambiar ¿sabes? ¿pero qué estoy haciendo?.. me mudé para acá y no he hecho un carajo.. - ¿por qué? - porque no pasa nada.. - ¿qué estás esperando? - ¿de qué hablas? - pues.. ¿qué quieres hacer? - no lo sé... ¿acaso tu sí lo sabes?.. lo siento pero yo no lo sé... - yo sé lo que quiero hacer pero no lo estoy haciendo, igual que tú, así que dime.. - no sé.. - puedes decírmelo.. - sólo quiero tomar una decisión sin miedo. - ya.. creo que los dos querríamos hacer eso. pero no funciona así...
Pots jugar amb el seu cos, que és jove i riu, i vol el joc, i no n’ha tingut prou. Encara creus que en tu hi ha vici? Mostra el teu vici. Dóna’t sencer. Si te l’estimes, no li ofeguis aquest tremolor: la curiositat del cos, que tu fa massa temps que en dius desig.
Y no. Fluir no es fácil. (¿Por qué tendría que serlo, no?)La felicidad y sus sucedáneos son sólo efectos colaterales de la experiencia. Pero no se puede fluir siempre, claro, sólo la mayor parte del tiempo. Y no es fácil. Requiere un considerable esfuerzo inicial en lo que haces, que no siempre es agradable, y una inversión importante de energía o atención antes de que la conciencia se ordene.
No, eso no es fácil. Si lo fuera, sería el aburrimiento y el desastre. Así que es complejo. Pero no tan complejo que produzca desorden y ansiedad, esa alarma aleatoria que se dispara ante situaciones aparentemente inocuas. Que prepara tu cuerpo y tu mente para echar a correr aunque "el león ya no esté". Aunque ya no haya leones. Sólo asfalto y gente.
Dicen que fluir es dar sentido a la experiencia. Y no es fácil porque la vida no tiene ningún sentido. Así que quizás te preguntes si merece la pena ese esfuerzo inicial.
No sé, quizás te lo preguntes.
Hubo un tiempo en que me hubiera gustado convencerte.
"El c l a r o del bosque es un centro en el que no siempre es posible entrar; desde la linde se le mira y el aparecer de algunas huellas de animales... Es otro reino que alguna alma habita y guarda. Algún pájaro avisa y llama a ir hasta donde vaya marcando su voz. Y se la obedece; luego no se encuentra nada, nada que no sea un lugar intacto que parece haberse abierto en ese solo instante y que nunca más se dará así. No hay que buscarlo. No hay que buscar. Es la lección inmediata de los c l a r o s del bosque: no hay que ir a buscarlos, ni tampoco buscar nada en ellos. Nada determinado, prefigurado, consabido. [...] Y queda la nada y el vacío que el c l a r o del bosque da como respuesta a lo que se busca. Mas si nada se busca, la ofrenda será imprevisible, ilimitada. Ya que parece que la nada y el vacío -o la nada o el vacío- hayan de estar presentes o latentes de continuo en la vida humana. Y para no ser devorado por la nada o por el vacío haya que hacerlos en uno mismo, haya por lo menos que detenerse, quedar en suspenso, en lo negativo del éxtasis. Suspender la pregunta que creemos constitutiva de lo humano."